En una nota publicada por el diario La Calle, en el suplemento homenaje al bicentenario de Concepcion del Uruguay, Sara Elena Bruchez de Macchi realiza un apasionante relato de cómo eran las fiestas en el palacio. Cada evento repercutía necesariamente en la ciudad "a ella llegaban los pedidos de mercaderías, de artesanos, de diligencias y carretones. A su puerto arribaban los viajeros, en una primera etapa del recorrido que concluiría poco después -mediante diligencias- en su destino final".
Como planificaba |
El general Urquiza no dejaba detalle librado al azar. Las celebraciones se planificaban con sumo cuidado, desde los fuegos artificiales hasta los manjares que se iban a ofrecer.
Todo se encargaba con anticipación, contrato de por medio, como lo ilustra este artículo del documento remitido al foguista pirotécnico desde la administración de San José:
"1º) El Sor. Cataldo se obliga a preparar y quemar en las noches del 18 y 19 de Marzo en la Estancia de San José en la Concepcion del Uruguay lo siguiente: Dos castillos según el modelo presentado (...) teniendo cada castillo un solo frente con diez varas de alto por cinco de ancho, los cuales serán bien poblados con luces de diferentes colores, ruedas, bombas, busca pies, escupidas de estruendo y doce cohetes voladores por costado." |
| Sr William Christie |
Cuando Urquiza recibía un huésped particularmente importante, como podría ser Sir William Christie -Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica- hacía gala de su fama de excelente anfitrión, encargando jabones finos, peines de carey, escobillas para dientes, agua de colonia, extracto de Lubin y cajones de cigarros.
En cuanto a la comida para los festejos, se encargaban lenguas, matambres arrollados, tocino, cerdos, cognac francés, masitas, bizcochuelos, "ramilletes de crocantes", bombones. |
| La Capilla |
Comenzó a ser construida en 1857 y dos años después fue consagrada por el Nuncio Apostólico Monseñor Marino Marini. Su cúpula fue decorada por el pintor uruguayo Juan Manuel Blanes.
El altar fue realizado en madera de cedro con aplicaciones de oro. La figura central muestra un San José con el Niño. En la parte superior de la bóveda del altar, tres figuras femeninas representan las tres figuras teologales. La antigua pila bautismal -que constituye, sin dudas una de las reliquias del Palacio San José- fue protagonista de numerosos bautismos y aún hoy lo sigue siendo.
Texto Transcripto desde la edición digital de "Diario La Calle" de Concepcion del Uruguay |
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