Concepción del Uruguay | Entre Ríos | Argentina
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  Hidrografía de Concepción del Uruguay

El estudio de las curvas de nivel, permiten apreciar en el departamento las estribaciones meridionales de la "Cuchilla Grande". Recordemos que en ese aspecto, la "Cuchilla Grande" junto con la del Montiel nacen al sur de Corrientes y ya en Entre Ríos se bifurcan, ésta última con orientación NE-SO y la "Cuchilla Grande" con orientación paralela al río Uruguay.

Al alcanzar el extremo norte del departamento Uruguay, se aprecia en ésta "Cuchilla Grande" una nueva bifurcación conformando dos claros ejes norte-sur, que actuarán como líneas divisorias de aguas en el departamento. La elevación del oeste que sigue 1ra orientación de las poblaciones Las Moscas, Gdor. Urquiza, Líbaros, Basavilbaso, engendra una serie de arroyos y pequeños cursos hidrográficos como Las Moscas, San José, Obispo, Calá, Malo y A° Pancho, que se constituyen en afluentes del río Gualeguay; y el A° Gená con sus afluentes La Posta y Genacito, como afluentes del río Gualeguaychú.

La elevación del este que se ubica con marcado paralelismo al río Gualeguaychú sobre la margen izquierda de éste, actúa aún mas claramente que la anterior como línea divisoria de aguas. Al oeste dá nacimiento a numerosos arroyos que desembocan en el río Gualeguaychú. Ejemplo de ello son entre otros, de norte a sur, los arroyos Pantanoso, Crucecitas, Rana, El Sauce, San Pedro, Centella, Isletas, y al este, desembocando en el río Uruguay, los arroyos Urquiza y la cañada El Cordobés que lo origina y actúan como límite entre los departamentos Uruguay y Colón, y hacia el sur los arroyos Molino, de la China, Del Tala, Osuna, Planes, Cupalén y los arroyos Abrojal y La Verde que engendran al San Lorenzo.

El departamento Uruguay forma parte de una región de clima templado con temperatura media anual de 17,3° y una precipitación media del orden de los 1.000 mm anuales. Sin duda que estas condiciones climáticas resultan ideales para los asentamientos humanos, prueba de ello lo dá el hecho de que se trata de uno de los departamentos más poblados de la provincia.

Los veranos alcanzan sus mayores temperaturas en los meses de Enero y Febrero, y los inviernos son suaves pues como dice el profesor Francisco Felquer en su "Geografía de Entre Ríos", "no hay meses con promedios inferiores a 10 grados".

El promedio de la humedad ambiente aumenta a medida que avanzamos hacia el sur, donde también aumentan los riachos, arroyos, esteros y el gran delta del Paraná con su laberinto hidrográfico, todo lo cual se constituye en una gran fuente de evaporación que se traduce en una humedad promedio del 74%.

La precipitación media de 1.000 mm, es la que sin duda se constituye en importante factor alimentador de tantos arroyos y bañados existentes en la región.

En la generalidad de los casos la denominación de los cursos hidrográficos está originada en una toponimia aborígen o en aconteceres históricos.

Si bien hemos dejado sentado que la precipitación es importante factor alimentador de dicha hidrografía, no lo es menos la acción reguladora que ejercen las aguas subterráneas y sus vertientes. La existencia de las lomadas no permite la retención de las aguas pluviales que rápidamente se orientan a los niveles bajos para canalizarse finalmente hasta el río Uruguay.

Con posterioridad a una lluvia es fácil observar como aumentan rápidamente sus caudales, desbordándose generalmente hasta los límites perimetrales de los bosques ribereños, pero es igualmente recomendable observar como los niveles de sus aguas disminuyen en la misma proporción en que crecieron, una vez cesada la lluvia.

Por otra parte es igualmente notorio que en la mayoría de los arroyos no se observa considerable afectación en su nivel de aguas en los períodos de sequía, precisamente porque su caudal está regulado por las aguas subterráneas tan abundantes y a tan poca profundidad que afloran por conducto de sus vertientes.

La mayoría de los arroyos ha ido socabando las partes bajas de las "lomadas", en modo especial cuando las lluvias, arrancando la capa humífera o arenosa, dejando al descubierto el reducido manto loésico de la formación pampeana y terminando ese trabajo erosivo en el manto calcáreo mioceno que aflora en muchos casos.

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